En la Asamblea de ayer participaron 18 alumnos, representantes de las diversas instancias pastorales que hay en el colegio para alumnos. Únicamente, y creo que fue por un error en la convocatoria, faltaron los Servidores del Altar (Acólitos, o monaguillos), el resto, todos, representados.
Estuvimos en el campo, cerca de Trintre, cerca de algo así como un río (un estero, casi un agua), con una casa y una cancha de fútbol, y un pancho bajo el parrón. EL lugar muy bueno, y eso fue una de las cosas más agradables: a pesar de las favorables condiciones del lugar, los niños no olvidaron el objetivo principal, que era Evaluar, Planificar y hacer la elección del nuevo coordinador.
Reconozco que disfruto con estos instantes, acompañar procesos, ayudar a que los jóvenes avancen y crezcan en su desarrollo como personas. Lo disfruto y por lo mismo me armo de paciencia para compartir con ellos.
Primero evaluaron, luego revisaron una por una las actividades realizadas durante el año. Luego almorzamos todos junto al río y de ahí nos fuimos a jugar un partido de "fútbol soccer", con equipos combinados... (patean mucho...). En la tarde buscamos el objetivo, planificamos y al final del proceso, elegimos nuevo coordinador, porque Chino (Claudio Velásquez) sale de Cuarto y entrega su cargo.
Primero Chino explicó lo que ha sido su labor como Coordinador, luego hicimos oración y después, durante unos 5 minutos, nos separamos para discernir individualmente. Al final de este tiempo nos volvimos a reunir en torno al altar, y ahí, por votación justificada, primero espontáneamente y luego por convocatoria según edad para los que no habían votado, cada uno explicitó sus preferencias.
Salieron elegidos Juan Cariño (Juan Erices) y la Pipo (Jeniffer Novoa), los que fueron felicitados y aceptados por todos. Todo terminó con una Eucaristía que nos presidió el P. Daniel (Asesor de Pastoral Juvenil). Una Eucaristía a la orilla del río, presididos por la cruz que confeccionaron los mismos nuevos Coordinadores. Realmente fue hermoso.
Soy un hombre que me emociono fácilmente, aunque no me gusta manifestarlo, y ayer las gafas me ayudaron bastante a que no se me notara. Me emocionó ver las maravillas de Dios en medio de su pueblo, entre los jóvenes, en el colegio y en favor de los chiquillos. Me emocionó y agradezco al Señor por haber visto su presencia ayer en medio nuestro, junto a los niños, uno más de ellos.
Dios bendiga a la Pastoral. Bendiga a Juan y a Pipo.

